
La Lucha por Garantizar que las Personas Autistas no Hablantes sean Escuchadas
Jeremy tiene 31 años, le encanta la música y andar en bicicleta. Es autista, extremadamente sensible a luces, sonidos y texturas, le cuesta iniciar movimientos, y apenas puede pronunciar algunas palabras. Durante toda su vida escolar, se asumió que no podía aprender a leer ni escribir.
Pero hoy, tras una sesión de media hora, Jeremy se quita su visor de realidad aumentada y, usando un teclado virtual flotante llamado HoloBoard, responde con precisión:
“Eso estuvo bien.”
Sí, leyó bien: una persona a la que el sistema educativo descartó como incapaz de comunicarse, está ahora escribiendo por sí mismo gracias a un visor de realidad aumentada (RA). Este hito no es un milagro tecnológico: es el resultado de años de investigación interdisciplinaria que desafía viejos prejuicios sobre lo que las personas autistas no hablantes pueden —y no pueden— hacer.
¿Qué es el Autismo No Hablante?
Aunque el autismo es una condición neurológica muy diversa, se estima que alrededor de un tercio de las personas autistas no pueden comunicarse eficazmente mediante el habla, incluso después de años de terapia. Pero esto no significa que no tengan lenguaje interno, ni mucho menos que carezcan de pensamiento simbólico. Muchas simplemente enfrentan enormes desafíos motores al intentar producir lenguaje verbal.
Históricamente, estas dificultades han llevado a suposiciones gravemente equivocadas: que si alguien no habla, entonces “no entiende”, “no piensa” o “no tiene nada que decir”. El proyecto detrás del HoloBoard nació justamente para romper con esta narrativa.
Cuando se le preguntó qué opinaba de una sesión de HoloBoard, un usuario escribió una reseña positiva. ETHEREAL RESEARCH GROUP
La Tecnología: Un Medio, No el Fin
Lejos de centrarse en hacer más poderosa la tecnología de RA, el equipo de investigadores (liderado por psicólogos, ingenieros y científicos computacionales) se enfocó en un objetivo concreto: hacer que el sistema sea útil para los usuarios reales. Y eso implica que sea tolerable, personalizable, accesible y, sobre todo, que respete la autonomía de quienes lo utilizan.
El visor HoloLens 2 de Microsoft, aunque voluminoso y costoso, ofrecía las capacidades técnicas necesarias: seguimiento ocular, rastreo de manos y potencia de procesamiento. Así nació el HoloBoard, un teclado flotante en RA que permite escribir letra por letra mediante gestos o miradas, sin intervención humana. Una letra a la vez, una palabra con intención.
Geoff Ondrich \[izquierda] utiliza el visor Meta Quest 3 para escribir letras de forma independiente mediante el sistema HoloBoard. Este sistema de realidad aumentada puede configurarse para usar seguimiento de manos o seguimiento ocular para determinar qué letra desea presionar el usuario. MADISON IMBER
¿Por Qué Importa Esto?
Hasta ahora, las principales alternativas para personas no hablantes eran sistemas muy limitados —como pulsar imágenes en una tablet— o métodos asistidos con letra por letra, guiados por un acompañante capacitado (CRP, por sus siglas en inglés). Estos métodos pueden ser eficaces, pero están rodeados de controversias sobre si el asistente influye demasiado en lo que se comunica.
El HoloBoard apunta a algo radical: permitir que las personas escriban solas. Sin interpretaciones, sin filtros, sin dependencias. Y los datos son claros: en estudios recientes, la mayoría de los participantes logró escribir palabras independientes luego de una simple capacitación de 10 minutos.
Diseñado Con y Para Personas No Hablantes
El desarrollo del sistema no se hizo en un laboratorio aislado. Fue una colaboración estrecha con personas autistas no hablantes, quienes ofrecieron retroalimentación vital sobre comodidad, estímulos sensoriales, diseño visual, y preferencias personales. Por ejemplo:
- Algunos prefieren colores suaves o letras más grandes.
- Otros no quieren texto predictivo, porque los distrae.
- Muchos necesitan que la RA se adapte a sus movimientos y ritmo.
Incluso se diseñó un asistente virtual llamado ViC (Virtual CRP), que ofrece retroalimentación verbal y motora, modela movimientos para enseñar a escribir, y brinda soporte emocional dentro del entorno virtual. Todo esto sin suplantar la agencia del usuario.
Un usuario selecciona una letra en el HoloBoard “empujándola” hacia una placa virtual trasera. La activación exitosa va acompañada de un clic y una voz grabada que pronuncia la letra en voz alta. ETHEREAL RESEARCH GROUP
Obstáculos Técnicos (Y Cómo Resolverlos)
Nada es perfecto, y la RA actual tiene limitaciones claras:
- El visor HoloLens cuesta más de $3,500 USD y ya está descontinuado.
- El campo de visión es reducido, lo cual puede frustrar a usuarios.
- El calor del equipo y la latencia pueden afectar la experiencia.
Para sortear estos problemas, el equipo está probando visores más asequibles como el Meta Quest 3, desarrollando dispositivos más livianos dedicados exclusivamente a la escritura, e incluso utilizando modelos de IA optimizados que reducen la carga computacional.
También se está explorando una alternativa sin manos: escribir con la mirada o mediante joysticks adaptativos. Y como la precisión importa, las apps incluyen algoritmos que reposicionan el teclado virtual automáticamente, según los patrones de movimiento del usuario.
Todos Merecen Ser Escuchados
Este proyecto parte de una premisa poderosa pero tristemente poco común: presumir competencia. Es decir, asumir que las personas no hablantes sí entienden, sí piensan, sí sienten y sí desean participar en el mundo que les rodea.
Cada letra escrita por Jeremy y otros usuarios del HoloBoard es una pequeña rebelión contra décadas de subestimación. Es una ventana abierta, no a una discapacidad, sino a una forma distinta de experimentar y expresar el mundo.
Referencias Bibliográficas: Jaswal, V. K., Krishnamurthy, D., & Wang, M. (2025, 27 mayo). The Quest to Ensure Nonspeaking Autistic People Are Heard. IEEE Spectrum. https://spectrum.ieee.org/nonverbal-autism